Fotografía


Prácticamente se puede decir que nací con una cámara de fotos bajo el brazo, y después de más de 30 años no deja de enamorarme.

Viví la maravillosa fotografía analógica, sintiendo lo bonito que es tratar la imagen desde que se introduce el carrete hasta que pasa por el laboratorio para llegar a su revelado, y observé cómo en poco tiempo el avance de la tecnología ha convertido este mundo en algo infravalorado, porque disparar ahora es demasiado sencillo. Pero lo importante no es apretar el botón, sino hacer que una imagen consiga crear emociones. Ese es mi objetivo en cada trabajo.


Vídeo


Y para mi sorpresa, jamás imaginé que el vídeo me guiaría en mi camino.

En el ecuador de mi carrera profesional conseguí unas prácticas en una cadena de televisión que me marcaron de por vida. Desde ese momento me di cuenta de lo bonito que es crear historias y lo difícil que es hacerlo, porque la grabación y la edición son dos mundos paralelos, cada uno de los cuales requiere muchas horas que echarles por delante dejando volar la imaginación. En cualquier caso, desde el corazón y el perfeccionismo, del que muchas veces peco, siempre busco que el resultado final sea el mejor posible.